Ayer estuvimos de excursión, y fue uno de esos días que se aprovechan de principio a fin. Nuestra primera parada fue en Rubielos de Mora, un pueblo que me encantó pués como tantos otros de esta zona, te consiguen trasladar a otra época. El segundo alto en el camino fue en Valdelinares, un pueblecito muy pequeño famoso por sus pistas de esquí. Algo que no sabía y me llamó la atención, es que se trata del municipio mas alto de España, a 1692 metros de altitud. Es precioso, al puro estilo aragonés. Pudimos disfrutar de una senda que nos condujo hasta un pequeño riachuelo que se encontraba congelado (a las 10 de la mañana aproximadamente nos encontrábamos a unos 2 grados bajo cero) y por la cual nos cruzamos con un rebaño de ovejas (yo pretendí imitarlas con un “beeee” tan real que nos persiguieron imitando mi vocalización, jeje que risa nos dió) conducidas por un pastor muy simpático. Continuamos nuestro viaje hasta las pistas de esquí y emprendimos un paseo por libre en el bosque adornado por las primeras nevadas (en las imágenes se observa este paisaje). Siempre es agradable pasear entre pinos, pero con esta estampa tan navideña, es algo mas especial si cabe. Dejamos volar nuestra imaginación siguiendo huellas de animales que habrían merodeado por la zona hacía no mucho, y contemplando la magia de la naturaleza en estado puro. Poco antes del mediodia marchamos hasta Teruel, donde comimos y realizamos una visita mas bien rapidita pero intensa de esta ciudad. Estuvimos en el mausoleo de los archifamosos “amantes de Teruel” y luego nos apuntamos a una visita guíada que estuvo bastante bien, gracias a la cual, hoy conocemos algo mejor la historia de esta pequeña ciudad. Fue una escapada de un solo día pero dio de si, pudiendo disfrutar de estos paisajes tan maravillosos.
Un saludo.
